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www.attacmadrid.org | 5 julio 2008 |
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La crisis financiera es ya un hecho en los mercados globalizados. Uno de los últimos en aceptarlo ha sido el FMI quien, en su informe Perspectivas de la economía mundial, afirma que el crecimiento mundial se enfriará en 2008, golpeado por la fuerte desaceleración de la economía estadounidense, en medio de una corrección del sector de la vivienda y una crisis financiera que se propagó rápidamente del segmento de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos al núcleo del sistema financiero.
En apenas ocho meses los economistas ortodoxos y la mayoría de los dirigentes políticos, que constantemente nos quieren hacer creer que las medidas económicas que toman son siempre las más acertadas por responder a criterios “científicos” y “técnicos” indiscutibles que no hay que poner en cuestión, han ido poco a poco cambiando su discurso hasta aceptar que lo que en principio calificaron de crisis local hipotecaria sin consecuencias se ha convertido en una situación mucho más seria que cualquier otra crisis financiera desde finales de la Segunda Guerra Mundial, en expresión de George Soros, inversor que conoce bien los entresijos de los mercados financieros.
ATTAC, movimiento internacional por el control ciudadano de los mercados financieros, alertó desde el inicio a la ciudadanía de que no se trataba de una simple crisis hipotecaria sino que era una crisis financiera, que forzosamente iría convirtiéndose en global, que iba a afectar al la economía real al generar falta de liquidez en el sistema, y que en consecuencia iba a tener millones de perjudicados, pues las crisis económicas se pagan siempre en términos de empleo, actividad económica y creación de riqueza.
En opinión de Attac, una de las causas de la crisis actual es que la economía mundial se ha volcado cada vez más hacia los intercambios financieros. En lugar de servir de instrumento para los intercambios de bienes y servicios, el dinero se ha convertido en un objeto del intercambio. Lo que se compra y se vende privilegiadamente son medios de pago, títulos financieros, papel por papel... Es lo que se ha llamado la economía financiarizada, que es intrínsecamente inestable y propensa a las crisis.
A este tipo de economía se la ha calificado como “de casino” precisamente porque se basa en la especulación, porque en ella predomina el riesgo desmedido y la incertidumbre (a cambio, eso sí, de una extraordinaria rentabilidad) y eso lleva lógicamente a que crisis como ésta se produzcan con inusitada intensidad y frecuencia.
Las soluciones inmediatas existen y no son difíciles, en contra de lo que se nos quiere hacer creer. Y son cada día más urgentes y necesarias: controlar la especulación regulando las finanzas internacionales para garantizar seguridad y estabilidad; domeñar a los capitales financieros y obligar a que los recursos estén al servicio de la actividad productiva mediante impuestos globales; y, en definitiva, evitar que la lógica del mercado se convierta en la lógica social.
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Ricardo García Zaldívar, Coordinador del Comité Científico de ATTAC España