Un incremento impulsado por la inflación
El comité de expertos designado por la vicepresidenta Yolanda Díaz recomienda subir el salario mínimo interprofesional un 4,9 % en 2027, situándolo en 1.281 euros brutos al mes en 14 pagas. Este aumento supone un incremento de 60 euros respecto a los 1.221 euros que se perciben actualmente. Yo considero que el salto desde el cálculo inicial del 2,7 % hasta este 4,9 % es una respuesta directa a la presión de los precios. Inicialmente, el grupo de asesores estimó que una subida del 2,7 %, que elevaría el SMI a 1.254 euros, bastaría para cumplir con el objetivo de alcanzar el 60 % del sueldo medio en España según el Estatuto de los Trabajadores. No obstante, el informe admite que la evolución de los precios obliga a proponer una cifra superior para evitar el «impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores». Para este cálculo, el grupo de asesores utilizó el dato del IPC de octubre, que alcanzó un 5 %, en lugar de la media anual de inflación de este ejercicio, que las casas de análisis sitúan en un 3,7 %. Los expertos también tuvieron en cuenta que el cálculo asume que los perceptores del SMI no tengan que pagar el impuesto sobre la renta bajo las condiciones actuales de la última actualización del IRPF. Esta decisión ignora que hasta el verano el IPC había estado en el entorno del 3 % y que a principios de año se situaba más cerca del 2 %. Asimismo, el informe considera que la inflación media para el año 2027 podría vincularse a una revalorización del 3,6 % en el caso de las pensiones, según los cálculos de Funcas.
Calendario electoral y negociación social
Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, convocó este miércoles a las 12:30 horas a la CEOE, Cepyme, UGT y CCOO para tratar la propuesta. El objetivo del Ministerio de Trabajo es tener listo el incremento antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. El Gobierno tiene la potestad de fijar la cuantía mediante real decreto tras consultar a los agentes sociales, por lo que no necesita el consentimiento de la patronal para proceder. Yo veo este movimiento como una maniobra para cerrar la negociación antes de que la campaña electoral complique el diálogo con los sindicatos. En esta ocasión, el Ministerio no ha realizado la presentación pública del informe antes de la reunión, algo que sí suele ocurrir habitualmente. Joaquín Pérez Rey justificó la urgencia de la mesa de diálogo social citando la excepcionalidad de la alta inflación causada por la «guerra de Trump» y otros conflictos internacionales. El informe se apoya en que el IPC de septiembre se situó en el 3,6 %, según el Instituto Nacional de Estadística.
| Concepto | Valor propuesto / Dato |
|---|---|
| SMI propuesto para 2027 | 1.281 euros brutos |
| Incremento mensual | 60 euros |
| Porcentaje de subida | 4,9 % |
| SMI actual | 1.221 euros |
| Inflación prevista en 2026 | 3,7 % |
| Inflación IPC septiembre | 3,6 % |
| Demanda de los sindicatos | 7 % (1.307 euros) |
La resistencia de la patronal y las exigencias sindicales
La propuesta se encuentra atrapada entre las demandas de los sindicatos y el rechazo de la patronal. UGT y CCOO exigen una subida del 7 %, lo que llevaría el SMI a 1.307 euros mensuales en 14 pagas. Las centrales argumentan que la inflación de este año ha generado un desfase del 2 % respecto a la subida del 3,1 % que se aplicó en 2026. Por su parte, la CEOE rechaza la medida porque el último incremento se aplicó hace menos de un año, concretamente a finales de febrero de 2026. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, afirma que la decisión de Yolanda Díaz de aprobar un nuevo real decreto antes del 29 de noviembre responde "exclusivamente a una estrategia de campaña política". Yo coincido con la crítica sobre el carácter oportunista de este calendario, que prioriza el éxito electoral frente a un consenso técnico más pausado con el sector empresarial. Ignacio González, presidente de AECOC, sostiene que "la única manera de mejorar los salarios es aumentar la productividad y acabar con el absentismo laboral". Las centrales sindicales advierten además de que las empresas podrían esquivar estas subidas mediante la absorción de complementos o el uso de pluses. El informe también advierte sobre la concentración de trabajadores en el entorno del salario mínimo y sobre la falta de transferencia de estas subidas al resto de los sueldos, que pueden quedar paralizados o embolsados.
