Economía

El Ministerio de Trabajo busca aprobar el nuevo SMI antes de las elecciones

Yolanda Díaz acelera la propuesta para fijar el salario mínimo interprofesional en 1.281 euros brutos en 14 pagas. La medida busca evitar que la decisión dependa de un Gobierno en funciones, mientras CC OO y UGT exigen un incremento del 7% ante la proximidad de la huelga general.

El Ministerio de Trabajo busca aprobar el nuevo SMI antes de las elecciones

La propuesta del Ministerio de Trabajo

El Ministerio de Trabajo tiene el objetivo de regular el salario mínimo interprofesional de 2027 antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Yolanda Díaz está acelerando los plazos para asegurar que la decisión no dependa de un Ejecutivo en funciones. Los expertos entregaron su recomendación en solo tres semanas, planteando una subida del 4,9% hasta los 1.281 euros brutos en 14 pagas. Yo considero que esta premura impide un consenso con las centrales, ya que CC OO y UGT exigen un incremento del 7%. El departamento de Trabajo pretende sacar a audiencia pública su propuesta en las próximas horas para cumplir con los plazos administrativos.

El SMI actual se sitúa en 1.221 euros brutos en 14 pagas, lo que supone un aumento acumulado del 66% desde 2018. En 2020, Díaz aprobó una subida hasta los 950 euros, la única que la patronal respaldó durante su mandato. El Gobierno planea también una nueva deducción para que el incremento no afecte al IRPF.

Concepto Propuesta de expertos Reivindicación sindical
Incremento previsto 4,9% 7%
Salario bruto (14 pagas) 1.281 euros No definido

El Ministerio busca que la propuesta se apruebe en alguno de los tres consejos de ministros ordinarios previos a los comicios, programados para el 10, 17 y 24 de noviembre. El Ministerio de Trabajo pretende agilizar el trámite administrativo para que la propuesta de subida se apruebe en un Consejo de Ministros previo a los comicios, lo que deja a los agentes sociales con apenas diez días hábiles para presentar sus alegaciones.

El contexto de la negociación

La negociación se encamina al fracaso debido a la proximidad de la huelga general del 11 de noviembre. Unai Sordo, secretario general de CC OO, afirmó: “Nos vamos a mantener firmes en la reivindicación del 7%”. Pepe Álvarez, jefe de UGT, acusó a la patronal de “bloquear” la negociación de un acuerdo nacional de convenios que venció a finales de 2025. Además, el líder sindical señaló que las empresas no quieren negociar la reducción de jornada ni la vivienda. La CEOE y Cepyme prefieren posponer cualquier discusión sobre la cifra de incremento hasta después de las elecciones generales.

Los sindicatos también condicionan su apoyo a una reforma de las normas de absorción de pluses. Esta medida busca evitar que los empresarios compensen las subidas del SMI eliminando distintos complementos salariales. Yo veo que la negativa de la patronal a esta reforma es un obstáculo insalvable para alcanzar un pacto. Durante la reunión de este miércoles, las patronales no propusieron ninguna cifra de incremento y sostuvieron que el tema debe tratarse tras los comicios.

Como plan B, el Gobierno podría impulsar el refuerzo del registro horario tras el rechazo del Parlamento a la reducción de jornada. Economía y Trabajo acordaron presentar este refuerzo al Consejo de Ministros en septiembre, pero la promesa no se cumplió. Este tema cobró fuerza tras un dictamen crítico del Consejo de Estado.