Economía

La AIReF advierte de desviaciones en el gasto y falta de margen fiscal

Inés Olóndriz, presidenta de la AIReF, señala que el gasto primario neto crecerá un 7,3% en 2026, superando los límites permitidos. La institución también critica la falta de transparencia por las constantes modificaciones presupuestarias realizadas.

La AIReF advierte de desviaciones en el gasto y falta de margen fiscal

El desvío del gasto y la presión sobre el margen fiscal

Inés Olóndriz, presidenta de la AIReF, advierte que las desviaciones del gasto primario neto sobre los ingresos superarán los márgenes permitidos por el marco fiscal desde 2026, incluso si se aplica la máxima flexibilidad que la Unión Europea permite. El nuevo Gobierno que emerja de las urnas deberá ordenar las prioridades de gasto, ya que la institución no prevé margen fiscal para nuevos retos como el mantenimiento de infraestructuras ferroviarias. En 2026, el déficit de las Administraciones públicas alcanzará el 2,8% del PIB, mientras que el crecimiento del gasto primario neto se elevará al 7,3%. Esta cifra supera drásticamente el 3,2% que el vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, había recogido en su plan fiscal. En términos acumulados desde 2023, el incremento del gasto alcanzaría el 29,8%, frente al 20,1% que se había comprometido originalmente. La presidenta advierte que la regla de gasto nacional también se incumplirá en 2026, 2027 y los ejercicios siguientes por parte de la Administración Central y casi todas las Comunidades Autónomas. Yo veo que este escenario de desviaciones es inevitable si no se presenta un nuevo plan fiscal ante Bruselas que contemple la financiación permanente de los incrementos estructurales del gasto. Además, la dimensión del ajuste dependerá de si España solicita la cláusula de escape para paliar el coste de la crisis energética.

Modificaciones presupuestarias y falta de transparencia

La gestión de las cuentas públicas se ha realizado mediante una constante recomposición presupuestaria por la puerta de atrás. Desde que entraran en vigor los Presupuestos de 2023 hasta agosto de este año, el Gobierno de Pedro Sánchez ha añadido o cambiado de sitio partidas por más de 104.000 millones de euros, sobre un presupuesto de gasto no financiero de 222.448 millones de euros. Durante los ocho primeros meses de 2026, el Estado realizó modificaciones en el presupuesto de gastos por 38.240 millones de euros, un movimiento de partidas comparable al vivido durante la pandemia en 2020. El Ejecutivo ha utilizado reales decretos ley para introducir flexibilidad, permitiendo transferencias entre ministerios y ampliaciones de créditos de la Seguridad Social que antes no lo eran. Yo critico que estas maniobras reducen la trazabilidad del gasto y limitan la transparencia presupuestaria al reducir la correspondencia entre el gasto ejecutado y las partidas autorizadas por las Cortes Generales. La ausencia de un proyecto de ley presupuestario ha permitido mover recursos con casi total libertad de un lugar a otro, lo que afecta a la rendición de cuentas.

Ejercicio Modificaciones presupuestarias
Año 2024 52.000 millones de euros
Año 2025 77.000 millones de euros
Enero-agosto 2026 81.340 millones de euros

El desafío de la sostenibilidad a medio plazo

La falta de presupuestos generales actualizados desde 2023 ha disparado la necesidad de recurrir a modificaciones de crédito. El volumen de cambios en las partidas en el periodo 2024-2026 alcanzó los 210.000 millones de euros. La AIReF estima que el déficit bajará al 2,6% en 2027, pero volverá a subir al 2,8% en 2028 debido al peso de las pensiones, la defensa y los intereses. Esther Gordo, economista jefe de la institución, prevé que la inflación aumentará un 3,6% en 2026 y un 3% en 2027, tres y seis décimas más que la previsión anterior, debido al encarecimiento de la energía importada y de los servicios. El crecimiento del PIB real se ajusta al 2,6% para 2026 y al 2,2% para 2027, gracias al dinamismo del segundo trimestre de 2026. La economista también estima una creación administrativa de empleo de 300.000 personas. El consumo privado seguirá siendo el principal motor de crecimiento, como ocurrió en 2025, apoyado en el aumento de la población y la creación de empleo, mientras la inversión se verá respaldada por la fase final de ejecución de los fondos europeos. Yo considero que la fortaleza de la actividad económica, aunque positiva, vendrá acompañada de mayores presiones inflacionistas persistentes y una moderación gradual del crecimiento hasta el 1,7% en 2031.