El ministro de Exteriores identifica ataques contra la seguridad europea
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha calificado las recientes amenazas de bomba en aviones y los ataques contra cámaras frigoríficas en Europa como "un intento de agresión híbrida y guerra psicológica". Durante esta semana, las falsas alertas de explosivos afectaron a 27 vuelos, de los cuales tres tenían origen o destino en España. Paralelamente, la manipulación de la temperatura en frigoríficos de supermercados europeos alcanzó los 50 grados, lo que estropeó la mercancía. Albares explicó que existen actores internacionales que buscan debilitar el proyecto europeo y dividir a sus ciudadanos al atacar lo que considera el gran bastión de la democracia. El ministro señaló que la identificación de los culpables será difícil porque los ataques están diseñados para que la fuente inicial quede en una "zona gris". Además, sostuvo que este tipo de ataques pretende que Europa "vuelva a la Ley de la Selva", lo que molesta a quienes prefieren la ley del más fuerte. El ministro afirmó que, aunque tardarán un tiempo en saber qué ha ocurrido, tarde o temprano se sabrá quién está detrás de estos incidentes. Albares considera que un ciudadano consciente de estos ataques es la mejor medida para hacerles frente.
Impacto operativo y la escala de la perturbación aérea
La ola de incidentes afecta a 16 países diferentes y ha generado una disrupción coordinada en el tráfico aéreo del continente. Las afectaciones incluyen a la aerolínea Iberia con 4 vuelos y a Air Europa con 2 vuelos, principalmente en rutas internacionales con origen o destino en Europa. La mayoría de estas amenazas llegaron a través de correos electrónicos a las líneas aéreas o a las autoridades aeroportuarias cuando los aviones ya habían despegado. La eficiencia de estos ataques es alta porque programar correos de amenaza requiere apenas cinco segundos, mientras que un solo evento puede costar a una línea aérea cerca de 250.000 euros. En el aeropuerto de Roma, un mensaje electrónico atribuía la amenaza a Los Luchadores del Estado Masculino, un grupo de ultraderecha ruso prohibido por el régimen de Vladimir Putin que apoya la invasión de Ucrania. La crisis escaló con alertas en los aeropuertos de Heathrow y Birmingham, aunque las autoridades británicas restaron importancia a estos incidentes al no causar evacuaciones. La relación entre el coste y el beneficio resulta excelente para los autores, quienes aprovechan la conectividad aérea de una región donde más de 30.000 aviones y 7,1 millones de pasajeros cruzan los cielos diariamente. La estimación de personas directamente afectadas por un solo incidente supera los 2.000 pasajeros y tripulantes.
| Especificaciones de la crisis | Valores registrados |
|---|---|
| Total de vuelos con amenazas | 27 |
| Países involucrados | 16 |
| Coste operativo por incidente | 250.000 euros |
| Temperatura en frigoríficos | 50 grados |
| Vuelos en Praga con alertas | 8 |
Nuevas alertas y el riesgo de injerencia electoral
La policía de la República Checa gestionó avisos de bomba contra 8 vuelos con salida o llegada al aeropuerto de Praga, mientras que los cazas húngaros tuvieron que escoltar a 3 aviones comerciales amenazados durante su paso por el espacio aéreo de Hungría. En Irlanda, la emisora pública RTÉ evacuó varias sedes de medios de comunicación tras recibir avisos que resultaron ser falsos. Albares advirtió que la injerencia de actores extranjeros va a ocurrir también en la campaña electoral española del 29N, siguiendo patrones observados recientemente en Rumanía, Alemania y Francia. El ministro afirmó que la Comisión Europea tiene en cuenta la fragilidad de las sociedades en estos momentos electorales para evitar que los agentes que quieren desestabilizar consigan diluir el proyecto europeo. Es necesario que los votantes actúen con serenidad e información para contrarrestar estos intentos de división. El ministro advirtió que el periodo electoral en España es un momento especialmente delicado en el que la oposición debe pedir que no existan injerencias externas. Los incidentes en los aeropuertos de Lisboa y Copenhague ocurrieron en un contexto de tensión, sumándose a las alertas contra 4 aviones que sobrevolaban Francia. El tsunami de amenazas comenzó el lunes con un vuelo y se intensificó el martes con otros siete incidentes adicionales.
