Al menos 25 vuelos en toda Europa han activado protocolos de seguridad este jueves tras recibir falsas amenazas de bomba enviadas por correo electrónico. Los incidentes afectan a aeropuertos en España, Francia, Italia, Bélgica, Bulgaria, Austria, República Checa, Rumanía, Polonia, Dinamarca y Grecia. El comisario de Transportes de la UE, Apostolos Tzitzikostas, afirmó que es "demasiado pronto para sacar conclusiones sobre si los incidentes notificados están relacionados entre sí", aunque subrayó que cualquier amenaza contra la población civil es inaceptable. Estas alertas ocurren apenas dos días después de que otros siete vuelos en ciudades como Varsovia, Sofía, Roma y Murcia sufrieran avisos similares. Las autoridades europeas no han atribuido la responsabilidad a ningún grupo o país específico.
Alteraciones en rutas y aterrizajes de emergencia
Las interrupciones incluyen desvíos de rutas comerciales y escoltas militares para aeronaves que recibieron alertas en pleno vuelo. Un avión de Aer Lingus que cubría la ruta Dublín-Roma fue desviado a la base aérea de Évreux, en Francia, donde desembarcaron 151 pasajeros y seis tripulantes sin incidentes. En Bulgaria, tres aviones de Ryanair con origen en Madrid, Londres y Copenhague obligaron a las autoridades a desplegar equipos de desactivación de explosivos en los aeropuertos de Sofía y Plovdiv. En Italia, un vuelo de Finnair procedente de Helsinki fue escoltado por cazas de la Fuerza Aérea italiana hasta aterrizar en Roma.
| Aerolínea | Ruta afectada | Incidencia |
|---|---|---|
| Aer Lingus | Dublín - Roma | Desviado a la base aérea de Évreux |
| Ryanair | Londres - Sofía | Desviado al aeropuerto de Plovdiv |
| Wizz Air | Milán - Varsovia | Aterrizaje de emergencia en Viena |
| Finnair | Helsinki - Roma | Escoltado por la Fuerza Aérea italiana |
| LOT | Varsovia - Bruselas | Aterrizaje en Zaventem tras alerta |
En el aeropuerto de Madrid-Barajas, la Guardia Civil gestionó cuatro alertas que afectaron a vuelos de Air Europa e Iberia, provocando que los aviones regresaran a sus puestos de estacionamiento tras recibir correos electrónicos con avisos de bombas. Los vuelos AEA90EH y AEA1027 de Air Europa, con destino a París, regresaron a sus puestos de estacionamiento tras recibir las comunicaciones. Otros dos vuelos, IBE0658 e IBE0668, que procedían de Roma y Milán, aterrizaron sin problemas en el aeródromo madrileño. A las 10:30, los especialistas en desactivación de explosivos inspeccionaron los aviones y el equipaje sin hallar ningún artefacto. Las autoridades españolas descartaron cualquier riesgo tras completar las comprobaciones pertinentes.
En Bulgaria, el vuelo de Ryanair procedente de Londres fue desviado al aeropuerto de Plovdiv, a 120 kilómetros de Sofía, para seguir los protocolos de seguridad. En la República Checa, la policía preparó el aterrizaje de cuatro aviones con destino a Praga, entre los que había dos de EasyJet procedentes de Glasgow y Newcastle. La agencia de inteligencia rumana informó de que un vuelo de Wizz Air que volaba de Milán a Bucarest, con 182 pasajeros y siete tripulantes, aterrizó sin contratiempos tras una inspección técnica.
Patrones de coordinación y ciberataques
Las acciones parecen seguir un patrón coordinado mediante correos electrónicos dirigidos a las aerolíneas cuando los aviones se encuentran en el aire. Esta oleada transnacional se diferencia de incidentes previos en Francia en 2023 o de las más de 500 amenazas sufridas por aviones indios en 2024, porque esta vez los blancos alcanzan a más de una decena de Estados soberanos. El objetivo de estas acciones es causar una disrupción masiva en el tráfico aéreo europeo, lo que ha afectado el delicado equilibrio de los vuelos en el espacio aéreo.
En Grecia, la compañía Aegean Airlines reportó que dos vuelos, uno de Tesalónica a Milán y otro de Atenas a Viena, aterrizaron tras ser inspeccionados después de recibir alertas. Los hechos coinciden con ciberataques contra cámaras frigoríficas de supermercados en varios países europeos y contra centros de gestión de sangre en Francia. El director de ciberseguridad aérea de Cyation, Eliran Almog, señaló que estos servicios esenciales experimentan interrupciones que conllevan costes económicos y pueden socavar la confianza pública. Los mercados no han reaccionado con pánico, pues la cotización de aerolíneas como Ryanair o Wizz subió durante la sesión a pesar de las disrupciones.
