Tragedia ferroviaria en España
España suma 115 fallecidos en su red de alta velocidad tras los accidentes de Adamuz y Urda ocurridos en los últimos nueve meses. Los siniestros en Adamuz dejaron 46 muertos y el de Urda provocó 69 víctimas mortales, sumando una tragedia que ha golpeado la reputación de la alta velocidad española. Estas cifras representan casi la mitad de las 270 muertes registradas en accidentes de trenes de alta velocidad en todo el mundo durante el mismo periodo. La situación sitúa al sistema español por encima de Alemania, que registró 101 fallecidos, y de China, con 41 víctimas. Francia suma 11 muertos y en Italia se contabilizan dos fallecidos, a pesar de que ambos países gestionan servicios mucho más antiguos y con mayor uso que el español. La red de alta velocidad de España supera en extensión a la francesa, pero el servicio en Francia registra un uso más intenso de sus líneas.
Comparativa de seguridad y modelos internacionales
El sistema de Japón mantiene una seguridad extrema en la red Shinkansen, que opera desde 1964 sin registrar muertes de pasajeros por colisiones o descarrilamientos. En marzo de 2022, un terremoto de magnitud 7,4 provocó el descarrilamiento de un convoy con 80 personas, pero la detección temprana de seísmos activó el freno dos minutos antes de la sacudida y solo hubo seis heridos sin gravedad. Mientras que la red de alta velocidad de Japón mide 3.146 kilómetros y transporta unos 400 millones de pasajeros, la red española es más extensa con 3.993 kilómetros pero solo moviliza a 40 millones de viajeros. En China, la red abarca más de 50.000 kilómetros y transporta 3.300 millones de pasajeros al año, lo que supone 82 veces más tráfico que el sistema español. El peor accidente chino ocurrió en Wenzhou en julio de 2011, donde una tormenta eléctrica y un error de señalización causaron 40 muertes tras un choque entre dos trenes. En Francia, un TGV descarriló en Eckwersheim en 2015 con 11 muertos al exceder los 250 kilómetros por hora en una curva con límite de 176. En Alemania, la estructura de Deutsche Bahn es una sociedad anónima con un Consejo de Supervisión de 20 integrantes, que tras el accidente de Eschede en 1998 con 101 muertos, aumentó la inversión en mantenimiento. En Italia, la frecuencia es mucho mayor, con 160 trenes diarios entre Milán y Roma. Sin embargo, instalar el sistema ERTMS en 20.000 kilómetros de vía cuesta un millón de euros por cada kilómetro. En cuanto a la inversión, Deutsche Bahn destinó 20.100 millones de euros en 2024 para su red, mientras que Adif gastó 431,7 millones en 2025.
| Siniestro ferroviario | País | Víctimas mortales |
|---|---|---|
| Adamuz | España | 46 |
| Urda | España | 69 |
| Eschede (1998) | Alemania | 101 |
| Wenzhou (2011) | China | 40 |
| Eckwersheim (2015) | Francia | 11 |
| Livraga (2020) | Italia | 2 |
Consecuencias políticas en el Ministerio de Transportes
La dimisión de Óscar Puente ocurrió este martes tras la comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso. El ministro presentó su renuncia cinco días después de que el presidente Pedro Sánchez calificara el accidente de Urda como "inasumible". La decisión de Puente llegó tras una semana de dudas en el PSOE sobre su continuidad. Durante la sesión, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, cuestionó qué habría hecho el Gobierno si los dos accidentes de este año hubieran ocurrido bajo un mandato del PP. El ministro afirmó que su decisión se tomó la mañana misma del choque en Urda, que ocurrió antes de las nueve de la mañana. Por su parte, el portavoz de Sumar, Verónica Martínez, le espetó ante la sala: "alguien tiene que hacerse cargo de esto". El ministro también aseguró que no había una relación directa entre su gestión y el siniestro de Urda. Además, rechazó que su salida fuera una respuesta a la presión de la oposición, como el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, o la candidata del Frente Amplio, Ada Colau.
