El Cabildo de El Hierro ha formalizado mediante decreto la declaración de emergencia social y la necesidad de colaboración con las instituciones superiores para gestionar la crisis migratoria que atraviesa la isla, tras el desembarco de más de 8.000 personas en las últimas cinco semanas. Alpidio Armas, presidente del Cabildo, justifica esta medida ante una situación que "se ha ido agravando en los últimos días, ejerciendo presión en los diferentes recursos tanto humanos como asistenciales con los que se cuenta en el protocolo". Solo en los cinco días previos a la declaración, se registraron más de 3.000 llegadas a bordo de una treintena de cayucos, cifras que obligan a buscar una respuesta institucional coordinada porque, según Armas, "El Hierro no puede afrontar esto solo".
La sobrecarga asistencial y la deriva hacia Tenerife
La presión sobre los servicios de emergencia es tangible, con un nivel de "tensión considerable" y una "preocupación creciente" por las dificultades de coordinación de los protocolos establecidos, que deben ofrecer respuestas ágiles ante episodios de elevada afluencia. Armas asegura que "entra más gente de la que podemos derivar a Tenerife y Gran Canaria", dejando clara la incapacidad de la isla para absorber este volumen sin apoyo externo. En la madrugada del sábado, unos 600 migrantes fueron trasladados a Tenerife en un ferri especial, y se prevé que más personas viajen en las conexiones habituales durante el resto de la jornada.
El decreto solicita al Gobierno de Canarias y al Estado la presencia de más medios humanos y una rotación que permita el descanso al personal de Salvamento Marítimo, el Servicio Canario de la Salud, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Cruz Roja y otras ONG. Además, contempla establecer protocolos para trasladar de forma coordinada a los migrantes a otras islas con mayor capacidad y reforzar las instalaciones de primera acogida, aliviando así la saturación del Centro de Acogida Temporal para Extranjeros ubicado en San Andrés.
Impacto en La Restinga y origen de las rutas
La situación tiene una "incidencia directa" en la dinámica habitual de La Restinga, un pueblo pesquero donde los vecinos, comerciantes y profesionales del sector pesquero están sobrepasados por la afluencia constante. Armas insiste en la necesidad de compatibilizar la atención humanitaria con el normal desarrollo de la actividad portuaria, habilitando espacios y garantizando condiciones de salubridad en la zona de llegada. El presidente señala que "prácticamente todos vienen desde Senegal", lo que apunta a la necesidad de actuar desde el país de origen para frenar las llegadas.
Mientras tanto, la patrullera Río Guadirato de la Guardia Civil y la guardamar Urania de Salvamento Marítimo escoltaron dos cayucos situados a 20,3 kilómetros de La Restinga, con el desembarque previsto en el puerto de La Estaca debido a la envergadura de las embarcaciones. Esta operación se suma a la interceptación de un cayuco con 53 personas al noreste de Lanzarote el viernes, segunda llegada a esa isla en el día tras otra con 61 migrantes. La incertidumbre sobre la evolución de la ruta hace imprescindible anticiparse y disponer de mecanismos suficientes antes de que la situación alcance cotas aún más difíciles de gestionar.
| Indicador | Dato registrado |
|---|---|
| Llegadas totales (5 semanas) | Más de 8.000 personas |
| Llegadas recientes (5 días) | Más de 3.000 personas |
| Cayucos en 5 días | Una treintena |
| Derivados a Tenerife (sábado) | Unas 600 personas |
| Distancia de escolta | 20,3 kilómetros |
