Sociedad

Doce perros mueren tras el rescate de una parcela en Buñol

El Seprona detuvo a un hombre de 50 años tras localizar 110 perros en condiciones de crueldad extrema en Buñol. Doce de los animales, mayoritariamente podencos, fallecieron debido a las secuelas del hacinamiento y la falta de comida y agua en la parcela.

Doce perros mueren tras el rescate de una parcela en Buñol

Yo veo una situación de crueldad extrema en la que doce de los 110 perros que los agentes localizaron en una parcela de Buñol han muerto por las secuelas de sus condiciones de vida. El Seprona realizó una inspección el pasado 26 de octubre y reveló que la mitad de los canes estaban en cobertizos exteriores muy precarios. La otra mitad se encontraba en una construcción rústica cerrada de unos 85 metros cuadrados, donde algunos animales permanecían en jaulas de tamaño reducido o atados con pequeñas cadenas. Los perros, que en su mayoría son podencos de caza, no tenían acceso a agua ni a comida en ningún momento de su estancia. En las instalaciones se acumulaban restos orgánicos y suciedad, lo que agravaba el deficiente estado de salud de los animales. El hacinamiento y la falta de espacio limitaban la movilidad de los canes y dificultaban su descanso. Los agentes constataron que el estado higiénico y sanitario de la parcela era totalmente inadecuado para la supervivencia de los canes.

Categoría de la intervención Información registrada
Total de animales intervenidos 110 perros
Animales que fallecieron 12 perros
Superficie de la zona cerrada 85 metros cuadrados
Armas halladas en la nave Escopeta calibre 12
Tipo de canes mayoritarios Podencos

Consecuencias legales y rescate de los animales

El Seprona de la Guardia Civil de Valencia detuvo a un hombre de 50 años de nacionalidad española por un delito de maltrato animal. El detenido mantenía a los perros hacinados en la parcela rural, una situación que impidió que doce de ellos sobrevivieran tras el rescate. Los agentes de la Patrulla del Seprona de Utiel trasladaron a los animales al centro de acogida Ribamontes tras la colaboración de la Policía Local de Buñol en las labores de contención, sujeción y estabilización de los canes. Durante el registro en la nave, los agentes también localizaron una escopeta del calibre 12 que carecía de las medidas de seguridad reglamentarias. El Ayuntamiento de Buñol se hizo cargo de los gastos generados por el traslado de los animales intervenidos.

La intervención policial comenzó después de que un vecino alertara sobre la presencia de numerosos animales en mal estado en la parcela rural. Yo observo que el hecho de que los animales murieran tras ser llevados a la protectora evidencia la gravedad de las secuelas derivadas de las condiciones de encierro. Los agentes de la Guardia Civil entregaron las diligencias en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Requena Plaza número 1 para seguir el caso. La investigación analiza la desnutrición de los animales y la falta de suministros básicos en la vivienda. La Policía Local colaboró activamente en las labores de sujeción para facilitar el traslado de los 110 perros al centro de acogida. El detenido enfrentará cargos por maltrato animal.